martes, 31 de diciembre de 2013

Visión internacional de la crisis energética en Argentina

Sabido es que en las últimas semanas la crisis energética está afectando diversos puntos de nuestro país. La falta de inversión y una política errónea en cuanto a fomentar el uso masivo de aires acondicionados han llevado a que vivamos un período de grandes dificultades. 
Sin soluciones claras, el Gobierno está en un período de plena incertidumbre, responsabilizando a las empresas prestadoras de este servicio, sin realizar una verdadera autocrítica e idear soluciones rápidas y prácticas, que no sigan afectando a los usuarios.
En este sentido, creo que se debe empezar a evaluar el valor real de algunos servicios, para que de esta manera se produzca un uso racional, ya que debemos asumir como consumidores, que en muchos casos no somos conscientes de todo lo que hay detrás de un simple interruptor de luz. 

Me pareció interesante compartir la visión internacional de esta problemática, en este caso "El Universal" de México. 

1 comentario:

markoz.. dijo...

La responsabilidad en primer lugar es de las empresas de distribución eléctrica. Recibieron subsidios millonarios por diez años, y las acciones de Edesur, por citar una, se duplicaron en el ultimo año. Si se duplican las acciones es porque accionistas mayoritarios venden activos de las empresas. Esto, sumado a los rumores de quita de subsidios y aumento de tarifas que circularon desde la primera mitad del año, insentivó la demanda de las acciones de estas empresas, previendo fuertes ganancias con las subas. Esto es muy llamativo si sumamos ahora esta total irresponsabilidad de las empresas en reponer el servicio y los problemas que se subsistan y develan una falta total de inversión. ¿No sera que la venta de acciones estuvo alentada, por la coyuntura, y la empresa vio el momento oportuno para abandonar el país y quiere una estatizacion y correspondiente indemnización?

Sea como sea, el control del estado actual, un estado grande pero bobo, cae en la ineptitud. La politica energetica, el transporte y ahora esto, son ejemplos de como el estatismo termina pagando el precio del vaciamiento, por culpa de un estado que no puede controlar nada, y lo peor, es que nunca se sabe quienes son los que controlan y cómo. El control publico de los funcionarios debería de incentivarse. El acceso a la información que le corresponde recopilar a estos entes estatales de control debería ser publica y difusiva.